¡He olvidado mi blog!
¡Todo eso del saltamontes mexicano de 6 metros que me secuestró me hizo olvidarlo! ¡Tengo que hacer un post ya mismo!
Ya sé.. ¡Haré un post sobre ovejas! No, ¡mejor sobre perros! ¡Ya sé! ¡Sobre ovejas que comen perros! Sí, eso haré.
Bueno, había una vez una oveja mutante, que tenía una enfermedad llamada "Ovejiscomisperris". Esa enfermedad era infecto-contagiosa, y los síntomas eran:
-Deseo
de matar a un perro y comerlo vivo.
-Fiebre
- Tos
Entonces.. Bah que porquería, mejor cuento la historia del secuestro..
Estaba durmiendo tranquilamente, al despertarme escuché un ruido como si un gato estuviera siendo licuado en una licuadora mientras un ratón se riera de él (no sé si se imaginan). Fui afuera a ver qué era, abrí la puerta y no había nada fuera de lo normal, salí, miré hacia arriba y me desmayé. Al despertar estaba como en una cueva subterránea. De repente una luz se prendió, miré mi remera y noté que tenía algo medio marrón oscuro encima. ¡Oh no! ¡Era caca! Y no cualquier caca, era una caca con forma de chivo! Al parecer me había desmayado sobre ella, es que los vecinos creen que mi casa es un baño, entonces hacen sus necesidades ahí. Traté de quitar la mancha de mi remera Naik Delmer con Ayudín, pero no pude, así que decidí ir caminando hacia el norte.
Al terminar el camino veo a una especie de paloma mensajera, pero con orejas de gato, que me dio un mensaje en una hoja y dijo "poder perruno" y chocó contra la pared. Abrí el mensaje y lo leí: "Somos los saltamontes mexicanos y serás teletransportado en 3 segundos". Esperé 3 segundos y fui teletransportado al lado de seis saltamontes mexicanos de 6 metros; ellos me miraron fijamente, mientras decían "¿Qué es ese mal olor?". Uno de ellos miró mi remera y gritó: "¡ES EL ELEGIDO! ¡MIREN SU REMERA! ¡TIENE LA MARCA DEL CHIVO REAL!" y todos dijeron "¡Oh! ¡Sí, es real! ¡Tiene la marca! ¡Hay que matarlo!" Y mientras venían para matarme, una oveja come perros vino volando rápidamente, hizo su kaiokén, los mató a todos con su kamekamehá, me agarró de mi remera y me llevó volando hasta mi casa.
¡Todo eso del saltamontes mexicano de 6 metros que me secuestró me hizo olvidarlo! ¡Tengo que hacer un post ya mismo!
Ya sé.. ¡Haré un post sobre ovejas! No, ¡mejor sobre perros! ¡Ya sé! ¡Sobre ovejas que comen perros! Sí, eso haré.
Bueno, había una vez una oveja mutante, que tenía una enfermedad llamada "Ovejiscomisperris". Esa enfermedad era infecto-contagiosa, y los síntomas eran:
-Deseo
de matar a un perro y comerlo vivo.-Fiebre
- Tos
Entonces.. Bah que porquería, mejor cuento la historia del secuestro..
Estaba durmiendo tranquilamente, al despertarme escuché un ruido como si un gato estuviera siendo licuado en una licuadora mientras un ratón se riera de él (no sé si se imaginan). Fui afuera a ver qué era, abrí la puerta y no había nada fuera de lo normal, salí, miré hacia arriba y me desmayé. Al despertar estaba como en una cueva subterránea. De repente una luz se prendió, miré mi remera y noté que tenía algo medio marrón oscuro encima. ¡Oh no! ¡Era caca! Y no cualquier caca, era una caca con forma de chivo! Al parecer me había desmayado sobre ella, es que los vecinos creen que mi casa es un baño, entonces hacen sus necesidades ahí. Traté de quitar la mancha de mi remera Naik Delmer con Ayudín, pero no pude, así que decidí ir caminando hacia el norte.
Al terminar el camino veo a una especie de paloma mensajera, pero con orejas de gato, que me dio un mensaje en una hoja y dijo "poder perruno" y chocó contra la pared. Abrí el mensaje y lo leí: "Somos los saltamontes mexicanos y serás teletransportado en 3 segundos". Esperé 3 segundos y fui teletransportado al lado de seis saltamontes mexicanos de 6 metros; ellos me miraron fijamente, mientras decían "¿Qué es ese mal olor?". Uno de ellos miró mi remera y gritó: "¡ES EL ELEGIDO! ¡MIREN SU REMERA! ¡TIENE LA MARCA DEL CHIVO REAL!" y todos dijeron "¡Oh! ¡Sí, es real! ¡Tiene la marca! ¡Hay que matarlo!" Y mientras venían para matarme, una oveja come perros vino volando rápidamente, hizo su kaiokén, los mató a todos con su kamekamehá, me agarró de mi remera y me llevó volando hasta mi casa.
FIN
